HISTORIA HEMEROGRÁFICA DE AMAZONAS y V Los crímenes de río negro

HISTORIA HEMEROGRÁFICA DE AMAZONAS y V
Los crímenes de río negro
                                                                                 
Tomado de:
EL LUCHADOR
Diario de la tarde
Ciudad Bolívar
septiembre de 1913

Transcripción de
 Miguel Guape*

NOTA DEL TRANSCRIPTOR: Los presentes documentos hemerográficos forman parte de una relación pormenorizada de los hechos del 8 de mayo de 1913 cuando Tomás Funes tomó el poder en Amazonas a sangre y fuego y de fechas posteriores. Fueron reflejados en la prensa nacional y de Ciudad Bolívar. Esta relación de testigos y actores presenciales de los hechos llega a su final en forma seriada quienes los describieron para la posteridad. Hay otros documentos presentes en la prensa de entonces que no se exponen por falta de tiempo. Nuestro estado Amazonas, siempre a través de la historia, ha sido un emporio de violencia, robo y saqueo que aún continúa. Estos hechos tuvieron una gran resonancia porque Funes mató a gente blanca. Pero hay que remarcar que hubo una tal violencia y crímenes contra el indígena que causó un genocidio silenciado por los historiadores, porque simplemente no nos consideraban algo importante.
  


Ante la petición de Funes y sus seguidores para que enviaran un nuevo Gobernador, el Gobierno Nacional presidido por Juan Vicente Gómez, envió al asolado Territorio Federal Amazonas al General Abelardo Gorrochotegui (Ciudad Bolívar 1861 – Caracas 1927). Estuvo muy poco tiempo y, obligado por las circunstancias, tuvo que abandonar, cuando el poder real seguía siendo de Funes. Fue mejor bardo, pues compuso al famoso poema ARAMARE, que inmortalizó a nuestro coterráneo Ye´Kuana. Se transcribe la carta que escribió y publicó. La reacción de los afectados no se hizo esperar. No se publican las cartas de protesta y recriminación de los familiares de los asesinados por las mismas razones.

LOS CRÍMENES DE RÍO NEGRO

Carta del General Gorrochotegui para el Presidente del Estado Bolívar
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San Fernando de Atabapo: 19 de agosto de 1913.
Señor Doctor Luis Godoy,
Ciudad Bolívar.

          Estimado amigo:
El día 11 de los corrientes me encargué de la Gobernación del Territorio Federal Amazonas.

Mi llegada a esta tierra ha sido motivo de grandes manifestaciones de contento, todas las clases sociales en sus distintas representaciones se han apresurado a ofrecerme el contingente de sus energías; y el Coronel Funes en especial, todo el apoyo moral y material que se requiere para realizar una buena Administración.

Restablecida la normalidad ciudadana y entregado nuevamente cada quien a las agitaciones del trabajo, inicio una era de categóricas rehabilitaciones procurando que en lo sucesivo no sean, por una parte vulnerados el principio de autoridad, y por la otra, que sean respetados los derechos y aspiraciones de la comunidad.

Todo se ha solucionado de la manera más satisfactoria. En mi gobierno he llamado a colaborar los más caracterizados representaciones de esta actualidad, para colmo de mis grandes aspiraciones como Magistrado austero e imparcial.

Frente a los sucesos efectuados hace poco, el Coronel Funes, regido de una profunda serenidad cívica, motu proprio, se ha presentado ante los Tribunales competentes para pedir en nombre de Río Negro y en el suyo mismo un desbrozamiento judicial y un recuento definitivo, a fin de que dicte su fallo autorizado frente a los reclamos de la opinión nacional, sorprendida con la mala fe de algunos periodistas alevosos.

Por aquí ninguna otra novedad.

El Doctor Cabrera Malo1, después de pasas breves días en el Territorio, regresará a esa profundamente satisfecho de las demostraciones de aprecio que ha recibido por parte de todos sus habitantes.

Deseo para usted, como siempre, el mejor éxito en su Gobierno y la mayor prosperidad personal.

Créame su amigo affmo.

A.  Gorrochotegui

(Tomado de “El Nuevo Diario” –  Caracas.)

NOTAS
1 Cabrera Malo, el mejor  abogado de Caracas de esos tiempos, fue contratado por Funes para justificar sus crímenes del 8 de mayo de  1913. La táctica que siguió fue demostrar que la revuelta fue una poblada, en la cual Funes fue uno más de los tantos participantes. El juez del caso fue Pedro Hermoso Guardia.



Bartolomé Tavera Acosta (*Carúpano 1865  -  +Maracay 1931) ha sido hasta el presente el mejor Gobernador (1900 – 1902) que ha tenido Amazonas. Fue un gran estudioso e investigador que nos ha legado la mejor y más completa historia sobre nuestra tierra en sus obras “Río Negro” y “En el Sur”, comprendidas dentro de sus 40 títulos que produjo durante su existencia. Fue un gran hacedor en Amazonas y con solo no aplicar la corriente - salvo excepciones, como Samuel Darío Maldonado en 1911 y Michelena y Rojas en 1857 y 1875) – de los demás gobernadores que vinieron al Amazonas a enriquecerse, sus méritos son enormes. Vino al Amazonas a finales del siglo  XIX conducido por “Chicho” González, padre de Néstor Rafael González y abuelo o bisabuelo de los actuales González en Amazonas. Lo trajeron para que también fuera un empresario del caucho, pero él se dedicó a observar, estudiar, investigar y anotar, por lo cual era muy sarcásticamente criticado, empezando por su mentor. A la final, ¿Quién hizo una obra más apreciable e imperecedera? Tuvo descendencia en Amazonas, que viven en Caracas con otro apellido. Este hecho es remarcable, ya que no tuvo descendencia con su legítima esposa…quizás una de las causa por la cual sus archivos personales, al morir, desaparecieron. Nunca perdió su conexión y sentimiento por Amazonas y la presente carta, recriminando duramente la actitud del gobernador Gorrochotegui, lo demuestra.



CARTA DE UN COLEGA AL GENERAL GORROCHOTEGUI

Ciudad Bolívar: 12 de septiembre de 1913.
Señor General Abelardo Gorrochotegui

San Fernando de Atabapo.

Mi bien apreciado Gorrochotegui:

Acabo de leer en el número de ayer de El Luchador, de esta ciudad, tomada de El Nuevo Diario de Caracas, la carta que firmada por ti el 19 de agosto pasado, has dirigido al señor Doctor Luis Godoy.

Al leerla he pensado en la terrible situación en que te ha colocado el destino teniendo de presente los nombres de Roberto y Pablo Henrique Pulido, Baldomero Benítez, Antonio, Alberto, Juan Bautista y Federico Espinosa, Manuel María Baldó, Jesús Capecchi, Rafael y Heriberto Maggi, José Miguel Soublette, Pedro Varela, Félix Miguel Martínez, Reyes Carvajal, Manuel Rodríguez Cordero. Víctor Aldana, Feliciano Guerrero y sus hijos, Mariano de Julio, José Miguel Bonalde, Edmundo Briceño, Miguel Conrado Martínez, Hermán Trujillo, Enrique Delepiani, Antonio Varela y sus hijos, los tres hermanos Leal, los tres  Carrasquel, José Miguel Gambús, José Miguel González, José Dolores Ramírez, Hermán Uribe, y más de veinte más.

De otro modo no me explico algunas frases de tu citada carta, por ejemplo, que el Coronel Funes te ha ofrecido todo el apoyo MORAL y material que se requiere para realizar una buena Administración; y la que es más infeliz aún que “Todo se ha solucionado de la manera más satisfactoria. En mi Gobierno he llamado a colaborar los más caracterizados representantes de esta actualidad, para colmo de mis grandes aspiraciones como Magistrado austero e imparcial”.

No creo, y excúsame que te lo advierta, que con haber firmado esas líneas hayan quedado solucionados los asuntos relacionados con los cadáveres de más de cincuenta compatriotas1, cuyos asesinatos han llevado al duelo y al horror a muchos hogares venezolanos. Ni nadie cree que por el hecho de haber nombrado Secretario tuyo2 al que lo era de Tomás Funes; al mismo Funes como Guarda parques; a Sandreau3 como autoridad de Atures; a Balbino Ruiz4 como jefe de la guerrilla del mismo punto; a Manuel María González5 para el Propio Ríonegro…..se hayan solucionado todas las cuestiones que tan hondamente han perturbado los pueblos del Territorio Amazonas y extremecido de horror a los demás pueblos de la República.

Me imagino cual será  la situación cuando has tenido que firmar todo eso! Y hasta has tenido que firmar que contra Funes la opinión nacional ha sido sorprendida por la mala fe de algunos periodistas alevosos!

¿Dónde la alevosía de los periodistas que han protestado contra el asesinato de más de cincuenta compatriotas? ¿Dónde la mala fe de esos periodistas que han pedido y piden que se haga justicia, que haya sanción, que no se queden impunes esos feroces crímenes, los más sombríos y los más odiosos que se hayan cometido en el país?

El Luchador, “El Anuncio”, “Palabras”, “El Republicano”, “El Popular”, “El Diario”, “Horizontes”, la Prensa de esta ciudad, así como la de toda Venezuela ha protestado contra los crímenes de Ríonegro. ¿Dónde la mala fe y la alevosía de sus Redactores o Directores?

Más de cincuenta cadáveres se levantan de sus tumbas para desmentir lo que has firmado…..y hasta el cadáver de tu sobrino José Miguel Gambús, caído también en la espantosa hecatombe, protesta airadamente contra esa firma de tu carta.

De mí sé que no solo como periodista y escritor, sino también como jefe de hogar, como hombre de honor, como hombre que tiene más en cuenta su conciencia que sus particulares conveniencias y como individuo que respeta su decoro u su buen nombre, no una ni cien, sino mil veces, hoy, mañana y siempre, protesta contra el sangriento asesinato de tántos compatriotas.

Y desde luego te pido, para satisfacción de tus grandes aspiraciones como Magistrado austero e imparcial, el enjuiciamiento y castigo de los asesinos de Baldomero Benítez, sacrificado junto con diez y nueve más en la noche del 8 de mayo próximo pasado, en la misma capital donde resides.

Es justicia que reclaman la vindicta social y los deudos de las víctimas.

B.  Tavera - Acosta.

(De la Dirección de “Horizontes”)


NOTAS

1 Cifra a corroborar.
2Se trata de Santiago González Perdomo, yaracuyano, que dio el golpe del 8 de mayo  junto con Funes. Era bachiller y fue su secretario, plumario y consejero. Fue sacrificado por Funes, al igual que casi todos los cabecillas de la asonada.
3Frances escapado del presidio de Cayena.
4Paisano de Funes de Río Chico.
5Segundo al mando y luego de tantos “servicios”, también sacrificado por Funes.

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Estos 2 testimonios son importantes porque fueron escritos 4 meses después de la matazón y por gente que estuvieron presentes en los acontecimientos y sobrevivieron para contarlos.


LOS CRÍMENES DE RÍO NEGRO
MI PROTESTA

Habiendo llegado a esta ciudad procedente de las regiones del Territorio Amazonas, regiones que hoy gozan de tristísima fama  y en donde tuve ocasión de estar al corriente de los innumerables crímenes cometidos por el feroz Funes y sus infames cómplices, veo que aún falta de anotar en la pavorosa lista de las víctimas, que han sido publicadas, muchas más, puesto que puedo asegurar que el número de estas pasan de ciento sesenta1, asesinados cobardemente, como ya lo ha visto todo el pueblo venezolano.

Al tomar el Gobierno Nacional las medidas debidas para el castigo de estos criminales que avergüenzan al hombre venezolano, criminales sin parangón en los anales del crimen, quedarán aquellas personas que han tratado de ocultar estos horrendos hechos, y aún de defender a los criminales, como cómplice. ¿Será posible que hombres que estimen su reputación y su nombre, y figuren entre los civilizados se  expongan a la odiosidad de todo un país, que sólo pide en todos los tonos castigo para tantos bandidos? ¡Aberraciones inexplicables!

Estos criminales que muchos han querido presentar como víctimas  de injustos atropellos, se pasean tranquilamente en el Territorio Amazonas, haciendo alarde de sus proezas. Han asesinado hombres amarrados, atados a un árbol unos, otros maneados y tirados vivos al río, donde ha sido pasto de los animales menos feroces que esos matadores de hombres indefensos. Muchos han sido quemados, y los cadáveres de los más, insepultos han sido devorados por las aves de rapiña. Parece como que esto no sucediera en Venezuela, sino que fuera el producto de una imaginación dominada por la locura.

Cuando el General Manuel González fue a cumplir su fúnebre misión a San Carlos, a su paso por el río Casiquiare, asesinó a cinco infelices mujeres, cuyos nombres no figuran  en las listas de los muertos que se han publicado.

Siendo el general Abelardo Gorrochotegui, un prisionero del bandido Tomás Funes no es de extrañarse que cualquiera comunicación que mande para el Gobierno, sea favorable para los criminales de Río Negro, porque no haciéndolo así, el malaventurado general, correría la misma suerte de Roberto Pulido y de los demás desgraciados asesinados villanamente. Los crímenes de Río Negro vienen reflejándose y produciendo sus terribles frutos en todas aquellas regiones. En el río Meta, el día primero de este mes, Elías Lara, capitaneando una veintena de foragidos, asaltó la casa de un honrado comerciante llamado Horacio Moreno y le asesinó junto con su pobre esposa. Los asesinaron como a las diez de la noche, y luego de ensañarse con los cadáveres, los arrojaron al río que cubrió con sus ondas un crimen más. ¡Júzguese!

Si el Gobierno Nacional no toma medidas enérgicas para poner cese a tal estado de cosas en esas regiones, seguirán los crímenes, los vecindarios serán invadidos por los facinerosos, y todos tendremos que abandonar lo que ha sido el fruto de largos años de trabajo.

Como hombre honrado que sólo he buscado en el trabajo el sustento para mis necesidades, protesto enérgicamente contra esos nefastos hechos que avergüenzan al hombre inmaculado de Venezuela, y pido el enjuiciamiento y castigo de sus autores.

Cd. Bolívar: septiembre 25 de 1913.
Abelardo Pantoja.


NOTAS
1Cifra a tomar en cuenta en esta macabra contabilidad, dada por alguien que estuvo presente en los hechos.

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NARRACIÓN Y PROTESTA

 El 19 de mayo de este año, llegué a Atures en viaje para San Fernando donde me dirigía para cobrarle al Coronel Funes una acreencia montante a dos mil pesos que contra él tenía el señor M. Ruiz Mérida, de Caicara, y en otros asuntos comerciales. Desde mi llegada a Atures, me quitó Maestracci1 los hombres que servían la piragua donde iba, recibí ordenes de continuar viaje para San Fernando y no teniendo peones de mi confianza  para el transporte de las mercancías que llevaba, tuve que emplear los soldados de Maestracci, los cuales me robaron parte de dichas mercancías. Llegué a Maipures, donde se me detuvo tres meses por orden de Funes, y donde desgraciadamente fui testigo obligado de los siguientes horrendos crímenes, como son los asesinatos de los indefensos José Miguel Gambús, sobrino de Gorrochotegui, dos hijos del anciano Don Feliciano Guerrero, Eduardo Torres (colombiano), Bernabé Pérez, alias Palomo, F. Baldiván, León y Antonio Carrasquel y un sobrino de ellos, el teniente Valentín Sánchez, a quien pusieron preso  en la misma pieza donde yo vivía, su prisión duró un día solamente, pues a las seis de la tarde lo fusilaron. Tomás Malavé, quien fue asesinado por Manuel González diz que por que se comunicaba con la desgraciada señora de Roberto Pulido; dos policías de Pulido, llamados Anastacio y Emilio, un peón de Juan Mirabal, llamado Laureano, el entenado de José Dolores Ramírez, Eduvigis Pérez, Pedro Sute, Miguel Melitón, Feliciano Pineda, Eugenio Piñero. Jesús Pineda, Juan Acosta alias Diablito.

Como he visto publicado lo dicho por el señor Doctor R. Cabrera Malo, de que los intereses de las víctimas están depositadas en poder de Pedro M. Arreaza, entregados por inventario, está en un error el señor doctor porque la verdad es la siguiente:

Los intereses de Víctor M. Aldana fueron completamente destruidos.

Los de José Dolores Ramírez, bienes de sabana, también fueron destruidos en su totalidad; sus casas completamente saqueadas. Manuel Maestracci cargaba en uso el reloj, y el fonógrafo. Y se aseguraba también que la querida de Maestracci  se vestía con la ropa y prenda de la hija del mismo José Dolores. A la familia de éste le abrieron una terrible persecución, que hasta a mi paso por Atures no se tenía noticias de su paradero.

Los horrorosos crímenes cometidos por Funes en Río Negro no tienen precedentes. Unos para cancelar cuentas mercantiles, otros para robarles y muchos más por sed de sangre.

Las noticias publicadas por la prensa de esta ciudad son verídicas y aún pálidas ante la realidad de los hechos.

¿Podrá el Doctor Cabera Malo desmentir todas estas realidades?

La señora Enriqueta Godoy de Montes fue arrojada al barranco de Carestía, por orden terminante de Manuel Maestracci, siendo salvada por el señor Juan Mirabal, quien la condujo a su casa de campo. Esta señora se encuentra actualmente en Caicara.

También tengo noticias que el señor Eduardo Torres, que figura entre los victimados, fue despojado de sus vestidos y luego atado de pies y manos, y arrojado al río por el verdugo Pedro Medina en el raudal de Maipures.

Todos estos horrores he podido no verlos porque antes de llegar a Provincial, me encontré el 18 de mayo con una comisión que bajaba para Ciudad Bolívar compuesta de los señores Salomón Khasen, Doctor C. Lepage y Víctor Manuel Álvarez. Salomón Khasen a quien no conocía me llamó y me detuvo si yo llevaba cartas para él y al mismo tiempo me preguntó si había fuerzas en Guaramaco,  y qué noticias había, lo que me hizo sospechar que algo serio pasaba en el Territorio, y le interrogue con insistencia pues como llevaba mercancías agenas, no quería aventurar si no había seguridad. Khasen me contestó que podía continuar mi marcha con toda tranquilidad, pues en el Territorio, no había ninguna novedad. ¡No le parecieron novedades al señor Khasen los horrorosos asesinatos del 8 de mayo!

Todos los sufrimientos morales, las pérdidas materiales que sufrí y la constante exposición de mi vida durante los tres meses que estuve preso, son obra exclusiva del señor Khasen, porque yo en su lugar hubiera cumplido con el deber de caballero y de todo hombre honrado de decir la verdad, mucho más cuando esa verdad iba a evitar los peligros a que estuve expuesto.

A la llegada del General Gorrochotegui a San Fernando, solicité con el General Manuel María González mi paso para ésta, haciéndole ver que ya estaba en funciones el señor Gobernador; González accedió a ello, y me embarqué para esta ciudad el día 20 de agosto, y llegando aquí el 1° de septiembre.

Como hombre honrado que soy, como lo prueba mi conducta observada durante cuarenta y tres años, declaro que todo lo aquí referido es verídico y protesto enérgicamente contra esos crímenes que nos avergüenzan.

Cd. Bolívar; 15 de septiembre de 1913.

Alejandro R. Carchidio.

NOTAS

1Manuel Maestraci, matón de Funes, natural de Ciudad Bolívar. Luego sería sacrificado por su amo.



Histórica casa de Tomás Funes en San Fernando de Atabapo, derrumbada por el ex alcalde Nepomuceno Patiño. Según el antiguo Cronista Don Manuel Henríquez  era una bodega y se llamaba “La Porfía”. Año 1958.


Tomás Funes y Roberto Pulido, los principales protagonistas de los hechos violentos del 8 de mayo de 1913. Aun estos hechos continúan en Amazonas: recordemos, por ejemplo, la matanza de indios Yanomami en Aximú o la reciente masacre de presos en Puerto Ayacucho. El escritor colombiano José Eustacio Rivera en su obra “La Vorágine” sentencia: “en Amazonas hay muchos Funes, aunque solamente uno lleve el nombre”. Esa violencia está vigente por los modernos Funes y Pulido y los amazonenses somos los mismos de siempre, vilipendiados, marginados y exterminados.

                                                                                                      
EPÍLOGO

Funes estuvo 8 años continuos en el poder, como gobernador de hecho, hasta el 30 de enero de 1921,  cuando fue fusilado por el guerrillero anti gomecista Emilio Arévalo Cedeño. Gobernó con la paz del cementerio. El presidente Gómez lo dejó gobernar, sin molestado, pero nunca le dio el nombramiento oficial, a pesar de las múltiples diligencias hechas al respecto. Fue la época  del Amazonas sin Historia, en la cual no existió para Venezuela y fue ignorada totalmente, tan es así que no aparecemos en la contabilidad nacional, que por ley deben presentar todos los gobernadores cada año de su mandato. Fuimos borrados totalmente del mapa y entregados al capricho de un particular.

Los amazonenses no debemos horrorizarnos solamente del pasado: la época presente es igual o peor; para muestra ahí está la reciente masacre de presos llevada a cabo por un estado cuestionado, por decir lo menos. ¿De qué sirvió? ¿Acaso disminuyó la delincuencia? No, porque es el ESTADO que está podrido por dentro. Como Cronista Oficial estoy en el deber insoslayable de contar imparcialmente todo esto, no con miras inmediatas, sino para cuando una nueva generación nos juzgue en el futuro y haya quien reclame, juzgue y  acuse. Nuestra capacidad de asombro actual no tiene límites, porque nuestra época es peor que la era de Funes. Los amazonenses, quienes somos los que siempre ponemos los muertos ante los nuevos Funes, seguimos a la espera de un nuevo Arévalo Cedeño.


Ciudad Bolívar,  septiembre de 2017.

*Cronista de Atures


HISTORIA HEMEROGRÁFICA DE AMAZONAS IV Los crímenes de río negro La obra nefasta de Funes y de González Más de 50 víctimas de su ferocidad

HISTORIA HEMEROGRÁFICA DE AMAZONAS IV

Los crímenes de río negro
La obra nefasta de Funes y de González
Más de 50 víctimas de su ferocidad


  El Luchador del 8 de julio de 1913

Transcripción de
 Miguel Guape*

NOTA DEL TRANSCRIPTOR: El presente documento hemerográfico forma parte de una relación pormenorizada de los hechos del 8 de mayo de 1913, cuando Tomás Funes tomó el poder en Amazonas a sangre y fuego, eliminando esa noche a toda la camarilla gobernante. Fueron reflejados en la prensa nacional y de Ciudad Bolívar. Esta relación de alguien que participó y fue testigo presencial de los hechos, continuará con otros  que también estaban presentes y los describieron para la posteridad. Nuestro estado Amazonas, siempre a través de la historia, ha sido un emporio de violencia, robo y saqueo que aún continúa. Estos hechos tuvieron una gran resonancia porque Funes mató a gente blanca. Pero hay que remarcar que hubo una tal violencia y crímenes contra el indígena que causó un genocidio silenciado por los historiadores, porque simplemente no nos consideraban algo importante.

LOS CRÍMENES DE RÍO NEGRO

La obra nefasta de Funes y de González
Más de 50 víctimas de su ferocidad
 El Luchador del 8 de julio de 1913

Lista la más completa que se ha podido obtener de los asesinados en el Territorio Amazonas por Tomás Funes y Manuel María González, a contar desde el 8 de mayo hasta el 8 de junio próximo pasado.

General Roberto Pulido
      “      Antonio Espinoza
Pablo Enrique Pulido
Doctor Baldomero Benítez
     “      Reyes Caevajal
Domingo Martínez
Henrique Delepiani
Alberto Espinoza
Juan Bautista Espinoza
Federico Espinoza
Eliodoro Linares
Heriberto Maggi
Rafael Maggi
Pedro Becerra
Pedro Varela
Jesús Capecci
Antonio Rioja
Froilán Valero
Andrés Becerra
Domingo Zuloaga
José Miguel Bonalde
N. Chaves
Félix Miguel Martínez
José Miguel Soublette
Manuel María Baldó
Pedro Raldiris
Hermán Trujillo
Coronel Antonio Varela
Antonio Varela, hijo
Jesús Varela
José Miguel González
Ventura Yánes
Jesús Núñez
Rosalino Mata
Miguel Sosa
Edmundo Briceño
Manuel Rodríguez Cordero
Mariano D´Giulio
Miguel Conrado Ramírez
Víctor Modesto Aldana
Feliciano Guerrero
Daniel Leal
Pedro Leal
Vicente Leal
José Dolores Ramírez
Eugenio Ramírez
Esteban Ramírez
Rafael Montes Godoy
Juan Mirabal
Leoncio Rivas
                     y cinco peones cuyos nombres se ignoran…
De todas estas víctimas treinta y dos eran comerciantes o propietarios.


El Luchador del 21 de julio de 1913 reseñó el nombramiento de Abelardo Gorrochotegui como nuevo Gobernador del Territorio Federal Amazonas.

E
Ante la petición de Funes y sus seguidores para que enviaran un nuevo Gobernador, el Gobierno Nacional presidido por Juan Vicente Gómez, envió al asolado Territorio Federal Amazonas al General Abelardo Gorrochotegui (Ciudad Bolívar 1861 – Caracas 1927). Estuvo muy poco tiempo y, obligado por las circunstancias, tuvo que abandonar, cuando el poder real seguía siendo de Funes. Fue mejor poeta, pues compuso al famoso poema ARAMARE, que inmortalizó a nuestro Ye´Kuana coterráneo. Se transcribe la reseña y falsa expectativa escrita por alguien en “EL LUCHADOR”.


NUEVO GOBERNADOR

El Ejecutivo Nacional ha designado al señor  y General  Abelardo Gorrochotegui para desempeñar el cargo de Gobernador del Territorio Federal Amazonas.

Delicada es la situación del señor Gobernador en las actuales circunstancias, en que un grupo de forajidos alzados contra toda ley, contra todo principio  y contra toda doctrina de moral y de conciencia, se han hecho árbitros de vidas y convertido la propiedad en rapiñero botín.

De un lado militan intereses de particulares, que tienen valores en manos de asesinos y ladrones,  y de otro la vindicta social, hondamente herida, que clama justicia y que supera el castigo de los siniestros autores de un plan preconcebido y único en nuestros anales de pueblos civilizados.

De un lado están las conveniencias del capital, y otro, hogares enlutados, huérfanos que en vano esperan el apoyo y las caricias paternales, viudas condenadas a la miseria y la desesperación, y un reguero de sangre que por siempre habrá de baldonar el nombre venezolano.

¿De qué lado se inclinará la balanza?..

No dudamos que del lado de la sanción y de la justicia humana.
La garantiza  así la austeridad que sabe imprimir a todos sus actos el Gobierno que preside el General Juan Vicente Gómez.

Lo garantiza así el General Gómez, hombre de hogar, que conoce las íntimas fruiciones de la familia, que sabe cuánto pesan las lágrimas que en estas circunstancias han brotado no de los ojos, sino de lo más íntimo de los corazones, y que no habrá de permitir el triunfo, el inicuo triunfo de a maldad aunado al escarnio de los derechos naturales del hombre.

Lo garantiza así la presencia de Abelardo Gorrochotegui al frente de la Gobernación.

El gallardo porta-lira, el cantor  de nuestras selvas, que en cada fronda rumorosa leyó un poema de la vida y de amor intenso no vendrá a entonar el macabro responso de la vana complacencia ni a echar sobre su nombre de poeta la sombra, la impenetrable sombra que hoy envuelve, como una maldición, las desoladas comarcas de Atabapo y Goaviare.

El militar pundonoroso, que en más de una ocasión bañó el suelo de la patria con su sangre en las sagradas luchas por la libertad y el derecho, no salpicará los laureles pegados gallardamente, ni el brillo de su espada, con esa otra sangre de niños y ancianos que caerá eternamente gota a gota, sobre la faz de los verdugos del Amazonas.

El ciudadano de entereza ejemplar y de valor cívico probado en más de una ocasión, no habrá de sancionar el sinnúmero de delitos atroces, cuyo calificativo se escapa a las fórmulas del lenguaje.

Así se impone su nombre, siempre llevado con dignidad y con orgullo.

Así se lo imponen sus convicciones de hombre honrado, de líneas rectas, abroquelado en la moral, probado en las justas del honor.
Así se lo impone la representación de que está investido, como intérprete del Gobierno Nacional.

Y así lo espera la vindicta pública, pendiente de sus actos en el actual momento histórico.

Alguien, tal vez interesado en favor de los verdugos del Amazonas, ha pretendido tergiversar los hechos, disfrazar la verdad, dándole a lo acontecido el carácter de una poblada contra el extinto Gobernador.

Mentira!...

El pueblo no mata así, con esa ebriedad de sangre y de refinadas crueldades.

El pueblo va a la plaza y protesta, con actitud resuelta.

El pueblo va a los campamentos y combate con armas honradas ofrendando su vida por ideales de causa o de doctrina.

El pueblo no va a la encrucijada del bandido, ni se ensaña contra víctimas indefensas.

El pueblo tiene rasgo de piedad y de nobleza, aún en  sus mayores enardecimientos y corajes.

El pueblo asalta una fortaleza y al verse acariciado por el éxito no se baña en sangre, como los cerdos en el lodo, sino que prorrumpe en un canto de victoria y de perdón.

No calumniés al pueblo.

La colectividad grandiosa que lleva este nombre, castiga pero no asesina.

Y los reformistas del Amazonas no son sino una horda de asesinos.

(“El Avisador” – Upata)


Histórica casa de Tomás Funes en San Fernando de Atabapo, derrumbada por el ex alcalde Nepomuceno Patiño. Según el antiguo Cronista Don Manuel Henríquez  era una bodega y se llamaba “La Porfía”. Año 1958.

Tomás Funes y Roberto Pulido, los principales protagonistas de los hechos violentos del 8 de mayo de 1913. Aun estos hechos continúan en Amazonas: recordemos, por ejemplo, la matanza de indios Yanomami en Aximú o la reciente masacre de presos en Puerto Ayacucho. El escritor colombiano José Eustacio Rivera en su obra “La Vorágine” sentencia: “en Amazonas hay muchos Funes, aunque solamente uno lleve el nombre”. Esa violencia está vigente por los modernos Funes y Pulido y los amazonenses somos los mismos de siempre, vilipendiados, marginados y exterminados.
                                                                                                      

Ciudad Bolívar,  septiembre de 2017.

*Cronista de Atures

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