HISTORIA DE AMAZONAS LA ESTIRPE BARINESA EN AMAZONAS

DEJANOS UN COMENTARIO
Por: Alberto Pérez Larrarte
Cronista Oficial del Municipio Barinas

Intervención del Cronista Oficial del Municipio Barinas, Alberto Pérez Larrarte, en diciembre de 2015 con motivo del onomástico 91 de la Ciudad de Puerto Ayacucho, en el Auditorium de La Alcaldía.

NOTA: Es muy importante este discurso porque el presente año 2017 los amazonenses cumpliremos 200 años de ser libertados por el COMANDANTE HIPÓLITO DE LA CUEVA y el ejercito patriota ENVIADOS por José Antonio Páez desde Apure.

MI ÚNICO DELITO AMAR LA LIBERTAD
Y LLEVAR EN EL ALMA VISIÓN DE PATRIA.

            “Todo venezolano honrado que libó en cáliz de dolor la angustia de su “Patria”, que vivió horas grises en el exilio, que mastico pan amargo en el ostracismo, que ocupó puestos privilegiados en celdas sombrías de oscuros calabozos en épocas dictatoriales, por el sólo delito de amar la libertad y llevar en el alma visión de Patria.
            Por ejemplo el que suscribe vivió dignamente treinta y un años fuera de Venezuela huyendo por tierras Colombianas a la feroz dictadura del tirano Juan Vicente Gómez. Pero si invadiendo al país casi todos los años.
            En el año veintiuno liberamos a “RIO NEGRO” su capital “SAN FERNANDO DE ATABAPO” la cual había vivido diez años bajo la carnicería de dos sanguinarios “hombres”, carentes de todo sentimiento humano, Luciano López y Tomás Funes. Su anagrama (más funesto), cayó en nuestro poder, a petición del pueblo. Ambos mirandinos fueron fusilados.
El triunfo de la revolución dado allí, a órdenes del general Emilio Arévalo Cedeño, con un puñado de hombres sedientos de libertad, es comparado con la acción de Napoleón en Waterlook. (Pésele a quien le pesare).”

(Un fragmento de las Memorias de DON ILARION LARRARTE LA PALMA)
Estimados amigos: decidí iniciar esta intervención con el aludido fragmento de las memorias de quien fuera mi abuelo materno el capitán Hilarión Larrarte La Palma, hermano de Cincinato, firmante la sentencia de muerte de estos dos hombres y fue quien la leyó la soleada mañana del 30  de enero de 1921, cuando en medio de la plaza los fusilan, ante la mirada atónita de la muchedumbre.
Con esto comprenderán la motivación, arraigo e interés que me anima a venir a conversar con  ustedes sobre la influencia de LA ESTIRPE BARINESA EN AMAZONAS.
Ahora bien: agradezco el gesto afectivo y de hospitalidad de mi dilecto amigo y colega Cronista, el Ingeniero Miguel Guape por su gentil invitación y a la vez aplaudir el apoyo de las autoridades municipales para llevar a efecto este acto que busca reivindicar, reconocer y valorar el papel del cronista en la difusión, defensa y rescate de la memoria histórica, aun más en estos momentos de crisis moral que avasallan el alma nacional.
El cronista debe actuar en defensa de los intereses patrimoniales de su municipio, no es una pluma tarifada, es un libre pensador. Muchas veces debe enfrentar las barbaridades que pretenden cometer algunos mandatarios o funcionarios de gobierno contra el patrimonio y acervo cultural, debe propiciar programas educativos y formativos para su comunidad.
El cronista debe pensar y actuar contundentemente y sin rodeos, porque tiene bajo su responsabilidad una delicada misión, no debe ser simplemente un contemplador nostálgico de los sucesos de su pueblo, su pensamiento y actuación deben dignificar tan alta misión.
Señores y señoras: dispensándome la desviación del tema a tratar debemos aplaudir y reconocer el oficio del cronista y de las autoridades locales, quienes con estas actividades realzan la historia local y cumplen con el sagrado deber de sembrar en la comunidad y sobre todo en las nuevas generaciones el sentido de pertenencia y valorar sus raíces.
A través de años inmemoriales hemos sido muchos los barineses que de una u otra manera estamos ligados a esta tierra y seguiremos unidos en el afecto colectivo y reciproco, porque los lazos de hermandad social no los desata ni distancia ni tiempo.
Para hacer referencia de dichos lazos, comienzo con un personaje de elevada relevancia en la historia de Venezuela, que inmerecidamente lo hemos mantenido en el anonimato, ese personaje es EL COMANDANTE HIPÓLITO DE LA CUEVA, quien tiene en su hoja de vida militar, el haber libertado el Amazonas.
Estimados amigos: me adhiero a ese sentimiento de amazonidad de mi colega Miguel Guape y seguro que de muchos otros hijos de esta tierra de realzar el nombre del Libertador del Amazonas, cuando el 3 de noviembre de 1817 libera a esta región de todo dominio español. Luego de haber llegado el 25 de octubre de ese año, enviado por el general José Antonio Páez, desde Apure para combatir las fuerzas realistas.
De este hecho histórico dentro de dos años se estará conmemorando su bicentenario como región independiente.
Este prócer independentista tuvo un papel importante en la Guerra Federal. Siendo gobernador de la provincia de Barinas es depuesto por Ezequiel Zamora y su ejército.
Tal vez por una percepción sugestiva de mi parte me hace pensar que La Guerra Federal o La Guerra Larga, también Guerra de los Cinco Años como le llaman algunos historiadores, tiene mucho que ver con la presencia de la estirpe barinesa en esta legendaria tierra amazonense.
Resulta que revisando los orígenes de los apellidos que llegaron a este territorio, muchos de ellos provienen de las familias barinesas que se marcharon a los Andes, cuando el general Ezequiel Zamora al mando de su ejército federal extermino en tierras barinesas al gran ejército del gobierno y los pocos godos que quedaron en la huida se establecieron en tierras andinas.
El COMANDANTE HIPÓLITO DE LA CUEVA, LIBERTADOR DEL AMAZONAS es uno de los que se va para la ciudad de Mérida y allí presentan un documento ante las autoridades donde expresan: “Allá dejamos todo, nuestras esperanzas, sueños y riquezas materiales. La que llegó a ser la sultana de los llanos y segunda ciudad de Venezuela, su grandeza, se diluyó en las llamas criminales por la infidencia de muchos de sus hijos, engañados en la asonada de una revolución mal concebida por las feraces argucias de unos aventureros que exterminaron la paz y el bienestar nacional”.
Así se pronunciaban los godos barineses la fría mañana del 10 de junio de 1859, a quienes la guerra federal  hiciera que emigraran para los Andes.
Entre los firmantes del referido documento, aparece encabezando su firma el COMANDANTE HIPÓLITO DE LA CUEVA.
Como hombre de armas decide combatir desde la serranía a las fuerzas federales, comandada por el coronel Natividad Pettit; el general Ezequiel Zamora no puede con la sierra; los peñascos y callejones le son adversos y los godos andinos, aventajados por conocer el terreno, le enfrentan como perros furiosos; pero se retraen maliciosamente por saber lo verraco que son los federales.  Es un primer triunfo que les alienta;  pero el fracaso de esta expedición no amilana a las fuerzas revolucionarias; más bien les ánima y hace que el ejército federal ordene otra expedición, comandada está vez por el general Pedro Aranguren.
            Pero el general Aranguren corre con la misma suerte del general Natividad Pettit; siendo fusilado en una de las frías mañanas de los Andes, cuando cae la niebla de la borrasca  andina, en la mapora de la plaza Bolívar de Mucuchíes;  allí aún está, no la seca ni el tiempo, tal vez para que quede como fiel testigo de este infortunado suceso.
            El COMANDANTE HIPÓLITO DE LA CUEVA, a pesar de su ancianidad, no da tregua, ni cuartel y comanda con el coronel Fulgencio Ferrer el combate de la Bellaca. Cuenta el general Leopoldo Ferrero que fue un combate bárbaro, demostrando en él la sagacidad estratégica de los federales. Al entrar los bandos en pelea, los centralistas caen inmediatamente bajo la bóveda de fuego que vomitaba la trinchera. Fue una larga jornada de fuego limpio; los godos creían tener una posición infranqueable y esto atormentaba a los federales, quienes pasaron más de cuatro días combatiendo.
“Media hora después se dominaba aquel bastión natural, se coronaba la altura al son angustioso de la corneta que tocaba fajina y fuego y adelante; el enemigo huía, y estaba ganada la brillante acción de La Bellaca.
Retirándose el coronel Hipólito de La Cueva en completa derrota y no paró hasta la ciudad de Mérida, dejando en poder del general Zamora parte de su parque, prisioneros y su crédito militar.”
Esta es parte de la vida de este hombre que los amazonenses y barineses  deben reconocer e ilustrar en sus libros de historia.
En pleno proceso federal existió un personaje de origen francés, quien vivió en Puerto de Nutrias y es el autor de la frase Dios y Federación.
Este peculiar personaje es Carlos Enrique Mortón de Keratry, conocido como el Conde Mortón de Keratry, de quien se tejen muchas historias por su controversial vida. Era un hombre de mundo, sumamente  hábil e inteligente. Respondiendo a su astucia e intereses se incorporó al ejército de los indios de Guanarito, siendo el autor intelectual de muchos de los desmanes cometidos por el célebre indio Martin Espinoza y sus trece fieras. Era quien comandaba la indiada de Guanarito. Pero por su astucia lo persuaden las circunstancias, estando en Puerto de Nutrias, huele una atmósfera muy fea y antes que fusilaran a Espinoza decide huir a las Antillas.
Acontece que cuando Ezequiel  Zamora había dispuesto que el general Carlos Jacinto Colón Fuentes, investido con el cargo de jefe de operaciones del Cantón de Nutrias, marchase hacia el puerto, al mando de una columna de doscientos hombres en reemplazo de Mortón, éste como sabía lo que le esperaba por sus desafueros en San Fernando de Apure y en las sabanas de Barinas, se escabulló para el Amazonas y Zamora enojado ordenó su detención para seguirle consejo de guerra en la ciudad de Barinas;  pero el ladino francés logró escaparse.
Cuando se proponía embarcarse para Río Negro fue apresado en La Urbana por una flechera que con gente armada custodiaba la costa del Orinoco. Fue conducido al pueblo de Caicara  y de aquí a la cárcel de Ciudad Bolívar. En la prisión enfermó y se le trasladó al hospital, pero dos días después desapareció del lecho del dolor como por encanto y magia. Parece que la enfermedad fue otro de sus trucos  y mentiras. Se dice que escapó de estas tierras a las colonias francesas y luego a París. En esa ciudad la fortuna le tenía preparado un título de nobiliario y una rica herencia. Luego retorna con su título de Conde y abultada riqueza. El tipo era sagaz, astuto y avispado.
Esa y muchas otras cosas se cuentan de este controversial e inverosímil personaje que forma parte de la historia de este territorio, por muy pocos conocida.

Apellidos como Arvelo, Sanguinetti, Pulido, Pérez, Valero, Bolívar, Angulo, Barrios, Matos, Ruiz, Guevara, Codazzi, Sánchez, Sayago, Jordán, Falcón, Guaparumo, Larrarte, Montilla, Betancourt, Martínez,  entre otros, tienen mucha relación en la conducción del hilo histórico que une a ambas regiones del país.
Entre 1837-38 el matemático y geógrafo Agustín Codazzi de origen italiano, realiza expediciones por el Amazonas. Codazzi fue gobernador de Barinas y uno de las más destacados estudiosos de la geografía en Venezuela. Aludía en una de sus obras que de las 11 lenguas le correspondían a este territorio 9  y de los 150 dialectos, solamente 70 dialectos pertenecían a estos intrincados lares. Este autor fue el primero de ocuparse del estudio etnográfico venezolano y por ende del territorio amazonense.
En 1886 en San Fernando de Atabapo Cándido García asume el poder por la fuerza y somete a prisión al barinés José Ignacio Pulido Briceño, prócer de la Federación, quien se había levantado en armas en Ciudad Bolívar y venía en expedición hacia los llanos.
El primer Arvelo que se tiene conocimiento que llega al territorio Amazonas, es el bariniteño Nicandro Arvelo, tío de los poetas Alfredo y Enriqueta Arvelo Larriva,  aproximadamente en la década de 1890, atraído por la producción del caucho.
En la memoria que anualmente presentaba el gobernador Bartolomé Tavera Acosta, año 1900-1901, el toruneño Francisco Jordán Falcón, figura como uno de los inspectores de los cauchales, nombrado por el máximo mandatario regional, aludiendo indispensable su nombramiento para la buena marcha de los trabajos de goma y además añade que el susodicho, no ha percibido sueldo alguno.
El apellido Angulo también de Barinitas, llega con Tobías Angulo quien para la época de la década del noventa contaría con apenas ocho años, llega con un gobernador y se queda con un familiar, ya que casi todos esos barineses eran familia. Don Tobías llegó a ser primera autoridad civil de San Carlos de Rio Negro y de Maroa.
Para esa misma época llega procedente de Barinitas César Sanguinetti, quien es el primero de este apellido que forma familia y en esta región, para 1904 aparece firmante de un documento que da fe de su destacada vida pública.
            En 1902 desde su natal Barinitas acompañado de su tío materno Horacio Arvelo, llega al territorio amazonense el laureado poeta Martin Matos Arvelo. Venían atraídos por la bonanza del caucho y el balatá.
Matos Arvelo desarrolla en esta región su vasta obra literaria que lo consagra como un prolífico escritor y poeta, alcanzando dimensiones universales. En su libro Vida Indiana, señala que: “Este libro ha sido escrito en medio de las selvas de mi patria y en miserables aldehuelas, lejos de toda civilización, y siempre entre las vicisitudes de una vida aventurera, en que,  generalmente, no se anochece dos veces en un mismo punto. Y dado el desaliño del estilo literario de este trabajo, pido indulgencia al lector. Quince años  de trato con los indígenas del Territorio Amazonas; quince años de viajes continuos a las distintas tribus pobladoras de esa inmensa región y quince años observando sus usos y costumbres, me ponen en capacidad de hablar sobre el indio con alguna propiedad”.
Debo acotar que el poeta Martin Matos Arvelo es el abuelo materno de Roy Chaderton Matos, actual político y diplomático venezolano.
De su primo Alfredo Arvelo Larriva, reconocido desde su juventud como infatigable viajero de aventuras, podemos asegurar que desde temprana edad ya había recorrido con gran detenimiento una vasta región de la Amazonía, lo que le permitió conocer en profundidad el paisaje, las gentes y las formas de vida de ese impresionante territorio del Cono Sur americano.
Nuestro colega cronista de Ciudad Bolívar Américo Fernández, nos cuenta una anécdota sobre Arvelo Larriva. Afirma el cronista que en 1905 se hospedo en el hotel Guevara de esa ciudad el escritor Rufino Blanco Fombona, recién nombrado gobernador de Amazonas, a donde iba acompañado del poeta Alfredo Arvelo Larriva, quien no pudo continuar el viaje a causa de un lance trágico en el que perdió la vida el dueño del hotel.
El 5 de abril, entre las tres y las cuatro de la tarde, se suscitó un violento altercado entre el poeta Alfredo Arvelo Larriva y el señor José María Guevara, quien residía junto con la familia en su hotel, además de una criada a la  cual el poeta le “echaba los perros”.  Esto último, al parecer,  fue la causa de la desavenencia un tanto agravada por ciertas intrigas.
Lo cierto es que el señor Guevara montó en cólera,  pidió al poeta que desocupara inmediatamente la habitación y se marchara del hotel.  Arvelo Larriva, quien se hallaba en una situación precaria de salud en ese momento, no le quedó más alternativa que hacerlo y cuando se dirigía a la puerta de salida con su maleta, apoyado en un bastón, volvió a tropezarse  con el  señor Guevara.  Entonces le reclamó los insultos de que fue objeto y le tiró un bastonazo.  Guevara se le abalanzó, pero el poeta, más rápido, sacó un revólver y le disparó dejándolo mortalmente herido.
Arvelo Larriva, de 22 años,   fue conducido momentos después al Cuartel de Policía y arrojado a un calabozo.  Ningún abogado quiso hacerse cargo de su defensa pues el pueblo estaba indignado dado que el Señor Guevara era nativo y gozaba de aprecio.   De Barinitas, de donde era el poeta, vino a defenderlo el abogado Carlos Jiménez Rebolledo, (quien más tarde fuera el primer civil que ostentará el cargo de Ministro de Guerra y Marina), cuando el caso pasó a Tribunales.  El Fiscal doctor Cipriano Fray Barrios pidió pena de 10 a 15 años. Ofició de acusador el doctor Luis Natera Ricci, pero el juez ad hoc doctor Wenceslao Monserrate Hermoso, vistos los alegatos del último defensor del procesado, doctor Pablo Godoy Fonseca, fue condenado a ocho años de prisión que terminó de cumplir en Zulia y Caracas.  En la Cárcel de Ciudad Bolívar escribió “Enjambre de rimas” su primer libro.
Al poco tiempo vino a hacerle compañía en la Cárcel su amigo Rufino Blanco Fombona, tras un enfrentamiento el 24 de junio de 1905 con  Víctor M. Aldana, cacique de Isla Ratón, Territorio Federal Amazonas, quien dirigió una rebelión contra el Gobernador Blanco Fombona, pero éste lo puso en fuga y persiguió hasta Ciudad Bolívar, donde sorpresivamente se encontró con que el Presidente del Estado, general Luis Valera y el Secretario General de Gobierno, Eliseo Vivas Pérez, habían asumido una conducta de complicidad con Aldana, a quien le dieron protección y facilidades para viajar a Caracas con una carta muy a su favor para el Presidente de la República, general Cipriano Castro.
Cuando Blanco Fombona llegó a Ciudad Bolívar, el 5 de julio, procurando la colaboración del Gobernador para detener a Aldana, quien resultó preso fue él.  Llevado ante el Juez, el escritor aclaró la situación y denunció a Aldana no sólo del delito de rebelión, sino de ser responsable de las muertes del administrador de aduana, José Ignacio Díaz Matos, de Nicolás Sánchez y del hijo de éste, según documento y lista de testigos que puso en manos del magistrado.
El  Juez Molina terminó por ordenar la libertad de Blanco Fombona y dictar auto de detención contra Aldana.  Esto provocó la ira del gobernador Luis Valera y consecuencialmente la destitución y prisión del Juez, sustituido por otro de apellido Itriago, por supuesto, más complaciente con los deseos del Gobernador.
Roberto Pulido Briceño nació en San Antonio del Táchira, nieto del barinés Juan José Pulido Briceño y Úrsula Briceño. De este matrimonio nace Juan Nepomuceno Pulido Briceño, quien casó con Bárbara Briceño Bustamante, de cuya unión nace Roberto Pulido Briceño, de indudable raigambre barinesa.
Roberto Pulido contrae matrimonio con otra descendente de barineses la señorita Belén Mercedes Baldó Ramírez, hija de don José Antonio Baldó Pulido, aunque Carlos Lisson  Pulido, en su obra citada sobre la familia Pulido, pone en entredicho la alcurnia y el parentesco familiar con este controversial personaje, alegando que por ser el coronel Roberto Pulido un hombre importante del régimen gomecista, se imponía por mérito propio en los círculos sociales de aquel entonces.
A Juan José, el abuelo del gobernador Roberto Pulido  le apodaban el trabuco; fue edecán del Libertador y hermano de esa primera generación de Pulido barineses que lucharon por la independencia: Manuel Antonio, Nicolás y Pablo María. El primero de los nombrados fue gobernador de Barinas y murió en un naufragio en aguas del Orinoco.
Afirma textualmente Lisson Pulido “que personajes como el Cnel. Roberto Pulido, de muy cuestionada moral y ética, nada tuvieron que ver con nuestra línea familiar. Su comportamiento en nada se asemeja al mantenido por los Pulido de MAPP, a través de las generaciones (y más aún si destacamos el sentimiento anti-gomecista que existía entre los Pulido Rubio… de la misma generación que el Cnel. Roberto Pulido, amigo y compadre de Gómez). Ambos puntos hacen imperativo, al menos para los futuros portadores del apellido, el aclararles la historia sobre este personaje que llego a tener cierta relevancia política en los albores del siglo XX, historia que ha sido contada silenciosamente a nivel de murmullo y vergüenza. Por eso vale la pena “destapar” este cuento y tenerlo por lo que es: una historia dramática, ocurrida al Sur del territorio nacional, acerca de un coronel de nombre Roberto, que portaba el apellido Pulido…pero cuyos nexos con la familia tratada en este libro es, por decir lo menos, distante.”
En honor a la verdad, con asombrada e inverosímil inquietud humanista y respondiendo a la honestidad que debe tener todo historiador,  percibo que el señor Lisson Pulido con arrogancia, petulancia y casi nobiliaria estirpe, con aires de excesivo abolengo de nobleza, pretende desconocer y desheredar como en tiempos inmemoriales, la relación familiar, cercana y directa con el coronel Roberto Pulido.
Al tomar Gómez el poder lo nombra gobernador del apetecible Territorio Federal Amazonas, deseado por su abundante riqueza. Afirma su pariente Lisson Pulido que cuando el coronel Roberto Pulido llegó al Amazonas “se encontró con una saludable, prospera, aunque corrupta economía”. La paz comercial y el respeto entre los comerciantes de la zona era común. Respetaban y aceptaban a los gobernadores enviados y acota Lisson Pulido: “…pero eso sí, siempre y cuando no alterasen el “orden establecido”…que fue precisamente lo que hizo Roberto Pulido”.
Su gobierno lo conformó con los andinos que había traído, los mismos que acompañaron a Castro y a Gómez en la Revolución Restauradora. Su apetencia por monopolizar la producción del caucho en la zona lo llevó a formar Pulido&Cia, lo que generó malestar entre los comerciantes, por cuanto este gobernador vino a entorpecerles el lucrativo negocio del caucho.
Señala su pariente Lisson Pulido que: “Roberto Pulido era sin duda un extorsionador, pero hay que reconocer que nunca hubo asesinatos durante su gobierno. Implantó el imperio del monopolio, pero no el del crimen. Sus relaciones siempre fueron cordiales con los productores, a pesar de las rigurosas condiciones impuestas, pero nunca sometió a las gentes de aquel territorio al régimen del terror al que los llevaría Funes”.
Pero mi colega cronista de San Fernando de Atabapo Pascual Silva me aseguró en entrevista que le hice a finales del 2006, que en estas comarcas hubo gobernantes que asesinaron más gente que Funes, entre ellos Roberto Pulido.
Cuando se abrieron los trabajos del caucho en 1840 había más de 160.000 indígenas y en el año 1913, cuando bajó la producción del caucho, quedaban 16.000 indígenas nada más.
Pero como Funes asesinó a la gente que estaba ligada a la sociedad de Ciudad Bolívar, por supuesto tenían dolientes que reclamaran. Lo que dicen es que Funes era un defensor de esa indiada que lo quería mucho.
Fue el 8 de mayo de 1913 cuando el coronel Tomas Funes acompañado de sesenta hombres asalta la casa de gobierno en San Fernando de Atabapo, derroca y asesina al gobernador Roberto Pulido, violan y asesinan a su esposa doña Mercedes  Baldó de Pulido y a todos los que conformaban su gobierno, convirtiéndose en dueño y señor del territorio Amazonas.
Hasta el 21 de enero de 1921 cuando el general Emilio Arévalo Cedeño toma San Fernando de Atabapo, con un puñado de hombres sedientos de libertad. Entre ellos varios barineses le acompañaban, sobresaliendo el capitán Fidel Betancourt Martínez, quien es el que redacta la sentencia de muerte acordada por el Consejo de Guerra y mi tío abuelo Cincinato Larrarte La Palma, quien lee la sentencia el 30 de enero en medio de la plaza, acordando el fusilamiento de Tomás Funes y de su lugarteniente Luciano López. 
Me contó  Pascual Silva que al coronel Funes no se le puede negar que fue guapo y poseedor de recia personalidad; llegó a dominar estas tierras del Amazonas por más de ocho años. Por su controversial vida se cuentan muchas cosas, positivas y negativas. No todos lo odiaban.
Una de las cosas positivas que se cuentan de él, es que cuando mandaba a la selva a su personal a hacer exploraciones para obtener el preciado recurso del caucho, mientras ese personal estaba en la selva, él religiosamente visitaba a las familias de esa gente que le servía, pendiente de sus carencias, era un celoso guardián de la situación económica de esas familias y otra cosa, que si alguno se aprovechaba de la situación para cortéjale la mujer a otro, era ferozmente castigado y hasta fusilado como escarmiento. Todo hombre por muy bárbaro que sea tiene un lado de bondad y él la tenía, indudablemente.
Otro  barinés nacido en la Villa de Obispos en 1896, es Don Máximo Urbano Barrios, quien venía acompañando al general Emilio Arévalo Cedeño en su segunda invasión al Amazonas, sembrando el apellido Barrios en esta región, con dignidad y honor; sus hijos han puesto en alto su raigambre barinesa.
Con orgullo barinés y como cronista de la tierra que me vio nacer, mi memoria afectiva recuerda a don Plácido Barrios, quien fuera Cronista Oficial de este Municipio y con quien me unió una solida amistad. Vaya para él un aplauso por su memoria. 
Cuando la dictadura perezjimenista el territorio Federal Amazonas fue refugio de confinamiento de muchos de los enemigos del régimen, en su mayoría adecos y comunistas. Para finales del año 1950 llega proveniente de Barinas, el nutreño José Esteban Ruiz Guevara, acucioso historiador autodidacta, defensor de la barinidad y acérrimo enemigo de la dictadura; tengo el privilegio de contarme entre sus discípulos. Fue mi pariente y maestro; recuerdo que siempre me contaba que él había dejado encinta a una dama en esta región; pero al caer la dictadura tuvo que retornar a la ciudad de Barinas y asumir los compromisos que le exigían las circunstancias. Por muchos años su conciencia le atormentaba.
Tuvo una vida azarosa de guerrillero; fue preso y torturado en época de la democracia representativa y con razón afirmaba que él era el barinés último preso de la dictadura y primero de la democracia representativa.
En el mes de junio de 2006 en la ciudad de Maracaibo, donde se realizaba la Convención anual de los cronistas de Venezuela, le cuenta su angustia a don Plácido Barrios, cronista oficial para entonces de Puerto Ayacucho y es quien le localiza al hijo que tanto ansiaba conocer y calmar así el dolor que sometía a su conciencia. Para la primera semana de julio de ese año le visite en su residencia de Mérida y emocionado me dijo: “Alberto: ven para que conozcas a Betsy, mi hija perdida del Amazonas”- y con su peculiar jocosidad me dijo: “No es un indio; es una india”.  Almorzamos juntos; no lo había visto tan feliz. Pero el destino hizo una mala jugada: a poco menos de quince días de ese encuentro, murió el 24 de julio de 2006. Sus familiares y amigos hemos comentados que eso era lo que esperaba para morir en paz con su conciencia: abrazar a ese ser que tanto anheló conocer y darle el amor que el destino le había negado.
Días después vine a recorrer el Amazonas y don Plácido me mostro una carta muy emotiva y afectuosa donde le expresaba su gratitud por la diligencia realizada. Dicha carta es un documento testimonial, histórico y afectivo. Fue la última escrita por este ilustre barinés, quien sembró semillas y recogió frutos en esta tierra que le albergó con hospitalidad y cariño.
Para esa época también estuvo confinado Manuel de Jesús Guaparumo, dirigente sindical, militante de Acción Democrática y quien se fue para Barinas. Allá formo su familia y llegó a ser diputado a la Asamblea Legislativa y destacado dirigente sindical de la región.
Cuando el gobierno del presidente Luis Herrera Campins, el 16 de enero de 1981, es nombrado gobernador del territorio Federal Amazonas el doctor Armando Sánchez Contreras, nacido en el estado Táchira. Hijo de los campesinos Juan Bautista Sánchez Pulido y Ana Eulogia Contreras Ramírez. Como pueden ver descendiente de un Pulido.
El secretario general de gobierno fue el bariniteño Martin Sayago, dirigente copeyano en esta región, quien casó con la guayanesa y reconocida profesora universitaria Zaritza Bernay.
Su gobierno además de ser recordado por el impulso de la vialidad, fue empañado por el lamentable accidente aeronáutico ocurrido el martes 1 de septiembre de 1981,  hecho noticioso de relevancia internacional, por cuanto la comisión de expertos forenses certifican la muerte de todos los pasajeros de la aeronave siniestrada y envían a sus familiares los supuestos restos de los fallecidos, entre ellos el de la doctora Raiza Ruiz Guevara, quien siete días después es rescatada por indígenas Curripacos. Siendo este uno de los hechos más insólitos ocurridos en el país.
 El Dr. Armando Sánchez Contreras, ejerció como docente en la Cátedra de Educación Familiar, en la Escuela de Enfermería de la UCV en Barinas y se desempeñó como Director General de Salud del estado Barinas.
Otras acciones y nombres que nos unen, es la creación de la emisora radial Amazonas, fundada por el veterano de la radiodifusión José Ángel Pérez, cofundador de la pionera Radio Barinas y fundador de Radio Continental y Stereo Rey FM. Entre sus locutores comunes ha contado con el servicio de dos profesionales del micrófono: el bariniteño Marcos Valero y Clemente Bolívar.
No puedo dejar de destacar la labor de otro barinés, el escultor Efrén Montilla Araujo nacido en Altamira de Cáceres,  de formación autodidacta, pero de reconocida trayectoria artística tanto en las Artes Plásticas, como en la Arquitectura, destacando sus obras  en los estados Barinas, Portuguesa, Carabobo, Bolívar y Amazonas, donde elaboró la escultura pedestre conocida como El Indio Piaroa, contratado por la gobernación del estado Amazonas.
Esto es solo un ápice de lo que nos afianza en la unión y el afecto entre estas dos regiones de Venezuela. Por lo que propongo ante este auditórium presentar a las autoridades correspondientes estudiar la posibilidad de realizar el paseo de los barineses, como símbolo de unión afectuosa y lugar de proyección turística.

Mil gracias…

Alberto Pérez Larrarte
Cronista Oficial del Municipio Barinas


Barinas, 22 de noviembre de 2015

Con Pérez Larrarte de Barinas en 4º Encuentro de Poetas y Escritores de los Llanos en Santa Inés de Barinas el año 2015. Están presentes de Izq. a Der: Ricardo Amos Durán, Miguel Escobar Organizador del Evento, los Cronistas Efrén Sánchez de Abejales, Miguel Guape de Atures, Luis Mendoza Silva de Boconoito,  Alberto Pérez Larrarte de Barinas y el poeta Juan Torrealba.

FUENTES CONSULTADAS
Escritas:
Amazonas, Guía Cronológica. Efemérides - José María Ventura.
 El Fauno Cautivo. Biografia de Alfredo Arvelo Larriva - L. A. Angulo Arvelo.
En el Sur (Dialectos indígenas en Venezuela) - B. Tavera Acosta.
Historia de Barinas - Virgilio Tosta.
Historia Militar de Venezuela. Tomo II. Independencia (1810-1830) - Fidel Betancourt Martínez.
La Revolución Federal en Barinas y el General Pedro Manuel Rojas - Francisco Betancourt Sosa.
Recuerdos Históricos - Lucio Pulido.
Semblanzas de una Estirpe Barinesa. La Familia de Don Manuel Pulido Pulido - Carlos          Manuel Lisson Pulido.
Recuerdos Históricos - Lucio Pulido.
Zamora en Barinas - J.E Ruiz-Guevara.

Orales
Conversaciones con Miguel Guape, Cronista Oficial del Municipio Atures
Conversaciones con José Esteban Ruiz-Guevara
Conversaciones con José León Tapia

Digitales
Blog de Américo Fernández. Cronista Oficial de Ciudad Bolívar.

Con la tecnología de Blogger.