AMAZONAS: NUESTRA HISTORIA Nº 22 LA COMISIÓN DE LÍMITES

DEJANOS UN COMENTARIO






Por: Miguel Guape *
ORÍGENES

El tratado de Madrid de 1750

Los portugueses, al poner pie en América, comenzaron a expandirse, sin respetar ningún tratado ni derecho, algunas veces unido a España, como ocurrió entre 1580 y 1640, cuando circunstancialmente formaban una sola nación y el Tratado de Tordesillas por lo tanto dejó de tener razón de ser. Una vez libres otra vez, continuaron su terrofagia, a costa de las tierras pertenecientes por derecho a España.


El impulso de la expansión portuguesa se sintió en todo el Imperio español en América: a través del rio Amazonas en los confines del Perú, tan temprano como en 1638; se establecieron en el río de la Plata, parte izquierda, actual Uruguay,  con la Colonia Sacramento fundada en 1680, en todo el frente de Buenos Aires (actual Argentina) y por el río Negro y Casiquiare (afluentes del río Amazonas)  llegaron al Orinoco en 1737, al actual estado Amazonas. Su táctica de penetración era muy efectiva: la riqueza que buscaban era los esclavos indígenas para las factorías del Pará: eran más baratos que los negros traídos de África. Los podían esclavizar, según permiso real y contrario a los indios bajo la tutela española a los cuales estaba prohibido: eran súbditos de la corona. Una vez desplazados o exterminados, ahí se asentaban con fuertes militares autosuficientes y comunicación con el Pará, su capital y centro de acopio y producción. Esto provocó una serie de disputas entre España y Portugal durante años, que finalmente se zanjaron (aparentemente) en este tratado de 1750.

En el río de la Plata, la disputa del territorio era más violenta y se llegó al enfrentamiento armado que duró más de un centuria y siempre ganaron los españoles, pero que con su proverbial habilidad diplomática los portugueses recuperaban, todo lo perdido en la guerra, en la mesa de negociaciones.

En este último tratado se crearon las Comisiones de Límites y se previeron  los Comisarios para detallar sobre el terreno las líneas fronterizas, entre ellas la que vino al Amazonas (Rionegro). Se dio prioridad a las disputadas tierras del río de la Plata, debido a lo álgido del problema. Estaba comandada por la parte española por el Marqués de Valdelirios, quien era ministro plenipotenciario y comisario regio, con poderes de superioridad sobre virreyes, gobernadores y demás autoridades españolas en esa parte de América, de los cuales carecían los de la Comisión de Límites que vinieron al Ríonegro (Amazonas) y fue, quizás, uno de las causas de su fracaso.


 El problema de Sacramento en el río de la Plata tenía prioridad; el amazónico era marginal.

La Comisión del sur comenzó sus trabajos de demarcación en septiembre de 1752, cuando la Comisión que debía venir al río Negro aún estaba en preparativos, de donde se deduce la importancia que tenía.

No es la meta desarrollar las actividades de esta Comisión del sur, pero hay que decir que también fracasó, al igual que la que vino al Amazonas, sobre todo por la oposición de los Guaraníes a ser desplazados y por tales motivos hubo una guerra entre 1752 y 1754. Tuvieron que los españoles y portugueses unirse para poder derrotarlos y su costo fue de 10.000 guaranies masacrados.

Problema Amazónico

Los únicos que hicieron frente a esta invasión de bandeirantes fueron los jesuitas, por toda América establecidos en convenio con la corona española; en el río de la Plata, los jesuitas  unidos a los guaraníes, lograron contenerlos por las armas, donde los invasores indefectiblemente siempre llevaron la peor parte.

Los jesuitas constituían la avanzada de España en la conquista. Descubrían y colonizaban las zonas más agrestes de américa; pusieron la queja directamente al rey español de la invasión portuguesa en toda América del sur. Los jesuitas pobladores de Maynas (actual Ecuador) rechazaron los desplazamientos portugueses. Entre 1685-1698 el P. Fritz desde sus misiones de Maynas fue hasta el Pará, como más tarde  lo haría el P. Román, para detener a los portugueses tras la cacería de esclavos indios a través del Marañon y el Río Negro.

Los portugueses comenzaron a aparecer en el Alto Orinoco en 1937.

Los que levantaron las voces de alerta en el Alto Orinoco ante la entrada portuguesa fueron los jesuitas. Antes del retiro del Orinoco, Gumilla, alertado por intromisiones portuguesas en la Alta Orinoquia, había escrito y enviado con indios una misiva de protesta en latín al comandante militar portugués del Bajo Río Negro. Ni siquiera respondió; ni se dio por enterado, a pesar que hay constancia histórica de su recibo.

El hecho concreto era que entre el río Marañón del Pará, a través del Río Negro  había una vía directa por donde entraban los portugueses al río Orinoco y era un predio para el mercado de esclavos.

EL P. Román en El Orinoco y el P. Fritz en el Marañón afrontaron el problema y decidieron ir hasta el centro portugués de la cacería de esclavos. En su viaje redactó el informe “Descubrimiento del Río Orinoco con El Marañón y Relación que hace el P. Román de su viaje de Carichana al río Negro desde el 4 de febrero hasta el 15 de octubre de 1744”. Este manuscrito fue elevado directamente a la Corte y sirvió de base, junto con el informe del P. Gumilla para elaborar el Convenio de 1750 y la posterior venida de la Comisión de Límites. El informe del P. Román se guardaba en el siglo XVIII en el Colegio Imperial de Madrid y que leyó Humboldt antes de su famoso viaje al Amazonas; se ha perdido para nuestra Historia. Ahí describía cómo era Amazonas en esos tiempos.

Los escritos de los Jesuitas Román, José Cassani, Gumilla en el Orinoco y los de Fritz y Jorge Juan, influyeron en la redacción del tratado de límites de Madrid del 13 de enero de 1750, donde se trataba de resolver los viejos problemas de límites entre España y Portugal en América.
Así era una de las 7 colonias que los jesuitas establecieron en el sur.
 De ahí salió la rebelión contra la Comisión de Límites en una guerra que duró 2 años y marcó el fracaso de dicha Comisión.







Ruinas actuales de estas ciudades ideales








Mapa de América del Sur de 1750. En la parte norte se puede observar
el Virreinato de La Nueva Granada








Este era el Brasil de 1750



*Cronista de la Ciudad.


     Nota: Todo lo aquí escrito ya ha sido escrito. Solamente hago las Crónicas.

Con la tecnología de Blogger.